Elespeluznante hallazgo de ocho fetos en bolsas de residuos patógenos ocurrido este último fin de semana es solo una parte de un drama mucho más complejo. Hay dos prófugos en el caso, buscadospor violar a la menor protagonista de esta historia.También, un familiar que habló, que hizo la denuncia y rompió el silencio. Hoy, todas las piezas de la historia se conectan.
La Justicia y la Policía Bonaerense llegaron a la clínica Santa Rosa de Villa Ballester el sábado pasado en busca de la menor de 12 años embarazada de ocho meses a la que se le practicó un supuesto aborto en el lugar porque, básicamente, la prueba se escapaba. Un exhorto de la Justicia santiagueña había llegado horas antes al despacho del juez Nicolás Schiavo, con jurisdicción en San Martín para allanar el lugar.
Según la historia clínica de la Santa María, el aborto fue practicado el viernes último. Sin embargo, el juez federal Juan Manuel Culotta, que inició una causa por trata de personas, sospecha la chance de que, dado el estado avanzado del embarazo, el chico haya nacido vivo, para ser entregado.
Ahora, se deberán realizar pericias de ADN para determinar si los fetos hallados corresponden o no con el embarazo que gestó la menor. También, si corresponden con los genes de su abusador, si es que lo atrapan.






